En el programa electoral se puede leer: “Es imprescindible una ruptura constituyente que garantice la alimentación como derecho real”. Esa propuesta no sería una locura si no quisieran centrarse solamente en el consumo de productos catalanes.


La CUP, en su programa electoral, el partido más radical del bando independentista, tiene entre sus objetivos, controlar los transportes, aeropuertos, autopistas, centrales y lo más sorprendente, el qué comen los catalanes.

La CUP dedica un apartado a “soberanía alimentaria y recuperación del sector primario”, en la que se leen numerosas propuestas, entre ellas conseguir que Cataluña no dependa de productos de fuera de su territorio para alimentar a su población.

En el programa electoral se puede leer: “Es imprescindible una ruptura constituyente que garantice la alimentación como derecho real”. Esa propuesta no sería una locura si no quisieran centrarse solamente en el consumo de productos catalanes.

“Es necesario que la República catalana ejerza la soberanía alimentaria, priorizando los productos catalanes e implantando aranceles a la entrada de alimentos exteriores que pueden ser cultivados en los Países Catalanes“, vamos, que quieren evitar que el jamón ibérico o el queso manchego puedan ser disfrutados en Cataluña.

Independencia: La CUP prioriza consumir producto catalán y prohibir los productos españoles

En el programa electoral se puede leer: “Es imprescindible una ruptura constituyente que garantice la alimentación como derecho real”. Esa propuesta no sería una locura si no quisieran centrarse solamente en el consumo de productos catalanes.


La CUP, en su programa electoral, el partido más radical del bando independentista, tiene entre sus objetivos, controlar los transportes, aeropuertos, autopistas, centrales y lo más sorprendente, el qué comen los catalanes.

La CUP dedica un apartado a “soberanía alimentaria y recuperación del sector primario”, en la que se leen numerosas propuestas, entre ellas conseguir que Cataluña no dependa de productos de fuera de su territorio para alimentar a su población.

En el programa electoral se puede leer: “Es imprescindible una ruptura constituyente que garantice la alimentación como derecho real”. Esa propuesta no sería una locura si no quisieran centrarse solamente en el consumo de productos catalanes.

“Es necesario que la República catalana ejerza la soberanía alimentaria, priorizando los productos catalanes e implantando aranceles a la entrada de alimentos exteriores que pueden ser cultivados en los Países Catalanes“, vamos, que quieren evitar que el jamón ibérico o el queso manchego puedan ser disfrutados en Cataluña.

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