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El co-líder del partido Alternativa para Alemania (AfD) arremetió contra el gobierno alemán y su postura sobre el Pacto Mundial de las Naciones Unidas sobre la Migración. Dijo que su partido insta al gobierno a que no firme el documento, ya que no beneficia al pueblo alemán.

"Si este Pacto Mundial es solo una declaración política, que no tiene consecuencias para los parlamentos nacionales y la ley, entonces ¿por qué estamos viendo la resistencia contra el mismo, de repente?", Dice Gauland.

Según el líder de AfD, "los intereses de la sociedad receptora se dejan completamente sin mencionar" y "el documento reemplazará la ley nacional".

"Nos comprometemos a cumplir los objetivos mencionados en el pacto mundial y las obligaciones de acuerdo con nuestra visión y nuestros principios rectores", dice el documento. La afirmación "nos comprometemos" aparece docenas de veces en el documento, continúa Gauland.

Agrega que el documento puede llevar a que se aliente a los inmigrantes a venir y reclamar beneficios como un derecho humano.

“Por ejemplo, nos comprometemos a que todos los inmigrantes, a pesar de su estatus migratorio, puedan ejercer sus derechos humanos a través de una entrada segura a los beneficios estándar"

Más tarde, Gauland dice que el pacto migratorio socavará la soberanía y conducirá a una afluencia renovada de inmigrantes:

“El hito de este pacto se encuentra en el camino de la traición a la soberanía de nuestra nación. Millones de personas de las regiones en crisis son alentadas a emprender el camino".

“Los soñadores de izquierda y las Élites globalistas quieren transformar secretamente nuestro país de un estado nacional a una región de asentamientos"

El líder de la AfD afirma que el Pacto de Migración de la ONU anima a millones de inmigrantes a venir y reclamar beneficios


Hoy, además del repaso de las noticias del día, con la tertulia con Armando Robles, Alejandro Abad y Santiago Fontenla donde nuestros analistas dibujan la realidad de España y Europa: la realidad islámica y separatistas hace que España desaparezca de muchos territorios de nuestra patria.

PROGRAMA ALTNEWS | No-Go Zones en España: "Alsasua, Lavapiés, Tractoria y La Línea"


La Policía local de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) ha detenido a 15 jóvenes magrebíes por agredir sexualmente a una mujer y apuñalar a su acompañante cuando intentaba defenderla.

Eran las 6:00 h de la mañana del domingo 11 de octubre cuando esta pareja se disponía a salir del metro de Can Peixauet (L9). Primero fueron los insultos y el acoso verbal; luego, una vez dentro del ascensor que lleva al vestíbulo de la estación, empezaría lo peor.

Los jóvenes detenidos, de origen magrebí, algunos extutelados y otros menores según avanzó ‘Cadena Ser’, agredieron sexualmente a la chica mediante tocamientos en sus partes íntimas.

Una vez la pareja logró salir del ascensor, el acompañante de la mujer, que intentó defenderla, fue apuñalado en un costado, al punto de tener que ser atendido por una lesión leve en el Hospital Esperit Sant, según confirmaron fuentes de la Policía local. Ahora se encuentra fuera de peligro.

Jóvenes ‘okupas’

Tras el aviso de los vigilantes de seguridad de la estación de Can Peixauet –en el barrio del Raval- a la Policía local, los jóvenes se dieron a la fuga. Sin embargo, después de tomar declaración a las víctimas, los agentes hicieron una batida y pudieron localizar y detener a los implicados.

La detención se hizo efectiva en una casa ‘okupada’ de la Avenida de Generalitat de Santa Coloma, donde habitaban los individuos desde hace meses, una ubicación cercana a la estación de metro donde se produjeron los hechos, al lado de la escuela Miguel de Unamuno.

Estos jóvenes, además, ya habían sido arrestados en las últimas semanas por su supuesta vinculación con varios robos con violencia.

Infectados con sarna

Tal y como confirman fuentes de la Policía local de Santa Coloma, los jóvenes estaban infectados con sarna –hace unas semanas ya hubo un caso similar en la ciudad-, hecho que obligó a activar un protocolo especial de limpieza para estos casos.

Además de precintar y tapiar con chapas el inmueble ‘okupado’, los calabozos municipales, vehículos policiales y agentes afectados también fueron sometidos a dicho protocolo.

Hace tan sólo unos días también era diagnosticado un caso de sarna en un menor no acompañado (‘mena’) que pernoctaba en la comisaría del Eixample de los Mossos d’Esquadra. En aquel caso, que surgía tras otro en la comisaría de Ciutat Vella, la sala del equipamiento policial tuvo que ser cerrada y se trasladó al chico a un Centro de Atención Primaria para ser atendido.

A vueltas con la Policía local


A finales del pasado mes de octubre, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denunció que Santa Coloma de Gramenet podría quedarse solo con 78 agentes de Policía local tras la entrada en vigor el Decreto Ley que permite la jubilación anticipada de los policías municipales a los 60 años.

Así, la ciudad pasaría de los 103 policías actuales a los 78, siéndole “imposible cumplir con los criterios de seguridad”, decía CSIF. Tal denuncia fue calificada de “alarmista” por el Gobierno local (PSC), que aseguraba haber previsto cómo suplir las bajas que se producirán en el cuerpo.

Detenidos 15 magrebíes infectados con sarna por un apuñalamiento y una agresión sexual en Barcelona


El Ministerio del Interior que tiene al frente al juez Fernando Grande-Marlaska, ha tomado la decisión de realizar un envío de 108 vehículos a los países africanos de Marruecos, Senegal y Mauritania antes de que acabe el año. En total el valor de los vehículos será de 3.200.000 euros, con un coste de 34.000 euros cada uno.

La otra cara de la moneda. En el Boletín Oficial del Estado se puede comprobar como el Ministerio adquirirá 100 vehículos de SEGUNDA MANO destinados al Cuerpo Nacional de Policía. En total el valor de esta compra será de 247.934 €, con un coste de 2.470 € cada uno.


Sánchez 'regala' coches nuevos a la policía de Marruecos y compra de segunda mano para la Policía española


Por Alejandro Abad | 

El Estado es una ficción, una entelequia. Su vigencia depende de la confianza que los ciudadanos depositamos en su capacidad de acción. Aquel cuento de Hans Christian Andersen sobre el Rey desnudo ilustra a la perfección esa idea. Es una ensoñación colectiva, un pacto social tácito cuyo objeto es intangible.

A pesar de su carácter conceptualmente inmaterial, el Estado se concreta y materializa. Es Estado la administración de hacienda, el edificio del ayuntamiento cercano, la comisaria de policía, la escuela pública, el juzgado.... Y al igual que se materializa también se encarna en sus funcionarios y en sus representantes políticos.

El Estado es la extensión articulada de la nación, el guardián que se ocupa de proteger nuestras libertades cívicas y políticas.1 En la medida en que el Estado está presente uniformemente sobre todo el territorio de la nación mediante sus instituciones y las personas que las animan, se nos garantiza el acceso a la tutela jurídica, a la defensa policial de nuestros derechos y propiedades, a la representación política... y también entablamos relaciones no tan idílicas con su brazo burocrático y recaudador.

Se posea una predisposición más o menos favorable al Estado,desde el desconfiado minarquista al entusiasta intervencionista, y dejando de lado proyectos políticos que abogan por su desaparición absoluta como el anarquismo, podemos afirmar que mientras ejerza esa finalidad protectora y tutelar mencionada, es un artefacto humano con carácter benéfico.

Pero ¿qué sucede cuando alguien se percata de que el Rey ¡está desnudo!? Cuando una masa crítica brota como una pústula en el cuerpo del Estado, y se revuelve contra este, rompiendo el pacto tácito de convivencia, negándole el carácter de custodio. Si el Estado es poderoso se afirmará, pero, y ¿si el Estado, quizás por falta de ejercicio está enfermo? Cuando no es capaz de generar anticuerpos que expurguen esa enfermedad, estará perdido.

Dejando de lado las metáforas de dudosa calidad, y abordando el tema concreto, el estado Español ha caído enfermo de un cáncer que le vuelve inoperante en gran parte del territorio nacional, generando la aparición de auténticas zonas de exclusión, no-go zones, en su acepción inglesa, zones de non-droit como suelen aparecer en la prensa francesa. 2En definitiva, zonas dentro del territorio nacional, donde España, su legalidad, sus instituciones, no existen, y uno es visto como extranjero.

Esa falta de ejercicio a la que hago mención no es otra que una dejación de carácter político.

Por un lado, una renuncia a una mínima actividad pedagógica sobre la función del Estado, los vínculos nacionales, la historia compartida, el sentido de los símbolos comunes, etc. Aquí una vez más se puede entrar en disquisiciones de tipo “patriotismo constitucional” vs “sentido de nación” pero el panorama es tan desolador, la amenaza a la nación tan afianzada, que un programa de minimis sobre la historia de España y sus méritos habría bastado para atajar al menos parte de estos afanes levantiscos. Una terapia de choque para galvanizar la autoestima patria.

Y por otro lado, una renuencia contumaz a recurrir a mecanismos severos, pero íntegramente legales , por temor al tratamiento mediático, a la polémica, obviando la pertinencia del adagio latino dura lex, sed lex. Esta falta de acción, o de reacción a los desplantes y confrontaciones con el Estado, ha erosionado su credibilidad y ha limitado artificialmente los medios de defensa de los que el arsenal normativo le dota. En otras palabras, España lucha con una mano atada a la espalda, por puros prejuicios a emplear toda su fuerza.

La anemia que padece España, que es anomia, cuando hablamos del Estado, se sintomatiza en tres fenómenos, de manifestación simultánea pero de diversa etología y origen geográfico.

Tres auténticas zonas comanche en las que el Estado ha tocado retreta.

Lavapiés: guerra cultural en el corazón de la Corona

Lavapiés todavía no es Molenbeek o Saint-Denis. De nuestra capacidad para afrontar los problemas que vienen larvándose en este barrio desde hace años, dependerá que podamos alterar su destino y evitar la profecía autocumplida que sus calles anuncian. Dos factores juegan a nuestro favor, el tiempo (los suburbios Belgas y Franceses recibieron inmigración con varias décadas de antelación) y nuestra cultura latina, o porqué no decirlo sin disfraces retóricos, la Hispanidad. El carácter integrador de la Hispanidad como proyecto político universal, nos proporciona innumerables ejemplos para actuar enérgicamente en revertir ese rumbo fatídico. Por mucho que los titulares viertan ríos de tinta, en España el racismo es insignificante, muy a contrario que en el mundo anglosajón y en los países de herencia protestante, donde siempre fue endémico.

¿Que factor corre en nuestra contra? Que el proceso de pauperización y radicalización de esos barrios (Lavapiés es el arquetipo, pero cada ciudad media de España tiene uno o varios semejantes) está siendo potenciado políticamente, y lo que es peor, desde las instituciones. Aquí el Estado, en su formulación local, el Ayuntamiento, ha elegido voluntariamente retraerse. Un retraimiento selectivo.

Así la función policial, la respuesta a los evidentes problemas de criminalidad, se ha desvanecido. Pero la función “social-caritativa” se ha intensificado abriendo la cornucopia de la subvención a una infinidad de colectivos de dudosas credenciales que buscan fomentar delirantes proyectos políticos. El Estado se ve sustituido por una red de ONGs y asociaciones que ocupan su lugar, cooptan la función educativa o sanitaria, ocupan edificios públicos y privados, azuzan manifestaciones para expulsar a la policía, e imponen unos códigos sociales y religiosos en detrimento de los habituales. Es el Anti -Estado, cada institución estatal o social tiene su réplica3, más burda o más sofisticada, más inofensiva o más perniciosa, y estas van efectuando un proceso de sustitución y reemplazo implacable en todos los frentes; desde el espacio físico (okupación) a los hábitos y usos sociales (religión, consumo de drogas, sexualización de la infancia) y sobre todo en el marco mental de los vecinos, ubicando esta maraña de entidades como primeros referentes asistenciales, apoyados aquí indefectiblemente por el neo lenguaje y la propaganda.

El efecto es claro; el Estado se ha evaporado de Lavapies y ha sido reemplazado por la alianza de Izquierda e Islam,4 aunque mantiene eso si una función residual desde la distancia, la de albacea que reparte puntualmente la asignación pecuniaria.

Se habrá percatado el lector que no he mencionado las causas por las que este barrio arquetípico se encuentra a mi parecer en una situación límite. Son diversas e inabarcables para una artículo de esta extensión. Pero apuntaré, para evitar suspicacias, que no todas tienen que ver con una defectuosa integración de lla población inmigrante, o con una mala digestión de los modelos antitéticos multicultural y asimilacionista al contexto español y madrileño. Hay otras, ciertamente heterogéneas y que no han merecido mucha atención, como por ejemplo el abandono por las clases medias del centro de las ciudades durante el boom económico previo a la crisis de 2008. Buscando en el extrarradio un horizonte de bienestar con el unifamiliar como desiderátum.

Línea de la Concepción: El narcopacto de Estado: ¿paz social o desempleo?

En el momento de escribir estas lineas (permítaseme el juego de palabras), la Linea de la concepción es el municipio con la tasa de desempleo más elevada de toda Andalucía.5

Ubiquemos el contexto político. Andalucía lleva gobernada consecutivamente durante 40 años por el PSOE, La Linea por una sucesión heterogénea de partidos, incluido PP, PSOE, el GIL durante cuatro años, y una agrupación local recientemente. El brochazo geográfico nos muestra un municipio que se encuentra a las puertas del continente Africano y en el umbral del paraíso fiscal Gibraltareño. Y el análisis delictual revela que Andalucía representa el principal punto de entrada de la droga en España y por extensión en Europa.6

Si el Estado decidiese actuar activamente contra el narcotráfico,con medidas que fueran más allá de las incautaciones telegénicas, extirpando las redes locales e internacionales de distribucion, estableciendo una vigilancia real del Estrecho con participación de la Armada, endureciendo las penas por este tipo de delito, aprovechando la coyuntura del Bréxit para presionar al Reino Unido y conseguir que cesara en su actitud desleal en aspectos de justicia, policiales y fiscales, entre otras medidas de orden, les estallaría una bomba social.

Cuando mira para otro lado, El Estado se convierte en cómplice del aumento de la criminalidad que trae aparejado el narcotráfico, de la degradación social causada por el consumo y de la parálisis económica que impide que ningún negocio salga adelante.7¿Por qué, cómo va a querer un chaval derrengarse 8 horas en el tajo por menos de 1000 euros cuando el menudeo le reporta el triple por una descarga exitosa o una venta fugaz?. Es precisamente la existencia de una red de seguridad económica sumergida por loque ningún proyecto empresarial, ningún plan de empleo público, ningún negocio o iniciativa, consigue salir adelante. Ese círculo vicioso impide romper con el narco.

El Estado ha comprado paz social a cambio de hacer la vista gorda. De vez en cuando satisface a la galería con imágenes espectaculares de incautaciones. Un episodio necesario para la credibilidad de la mascarada, pero nada más.

Aquí no hay anti - Estado como en Lavapiés, porque no hay proyecto político, no hay ingeniera social, ni un afán de construir un mundo nuevo por pintoresco, perverso o patético nos parezca, tan solo la más descarnada cruda y nihilista desviación de las sociedades humanas complejas: lumpen, mercado negro, estraperlo, luctuosidad, clientelismo y violencia. Es el infra -Estado, el retorno a la barbarie.

Alsasua y Tractoria: el nacimiento de una nación (y media)

Aún tenemos recientes las ignominiosas escenas que nos ofreció el pueblo de Alsasua (pretendo esquivar la caracterización colectiva pero se torna difícil a la vista de las imágenes) el pasado 5 de noviembre. La lección que podemos extraer de los gritos, los insultos, las pedradas , las campanadas silenciando los discursos, el estiércol volcado en la plaza en señal de bienvenida, es simple y contundente: España no es bien recibida. Y pese a todo, Alsasua es España. Es parte de España en tanto que parte de Navarra, lo cual equivalió por siempre a un marchamo de españolidad tanto como de catolicidad.

¿Qué ha sucedido pues para que se haya culminado esa transformación, de repositorio de la fe y la devoción a la nación, al rechazo más frontal y agresivo?, ¿Como se ha llegado al hecho de que declararse, manifestarse, simplemente ser, Español, le ameriten a uno la paliza o el desprecio?. Es evidente que los polvos de los que traen causa estos lodos tienen su origen en el conflicto vasco (malhadada expresión pero que tomamos con cautela por lo que de carga intencional tiene ese sustantivo “conflicto”).

Si hay un acto de claudicación superlativo, por el contexto en que tiene lugar, respecto de lo sucedido en Navarra, es el fracaso en elaborar un relato inatacable sobre qué significó y qué pretendía, el proyecto político-terrorista de ETA. El hecho de que tantos jóvenes, sean permeables a la dialéctica conflictual (opresor-oprimido, violencia-resistencia, autodeterminación-centralismo) filoetarra, no se debe a su efectividad o su excelencia propagandística, sino a que es el único mensaje con voluntad pedagógica, obviamente tendenciosa, de lo que supuso la violencia terrorista. De haber existido una contra-narrativa, más o menos ponderada, matizada y edulcorada para lograr el consenso partidista, que hubiera desafiado el monopolio del discurso público, del relato como suele decirse, no estaríamos en esta situación. Y es aún más decepcionante si se tiene en cuenta que ese mensaje no ha de ser confeccionado, por que se sustenta en la arrolladora elocuencia de la verdad, en la crudeza de los testimonios de las víctimas. Con haber dado la réplica en los medios televisivos, ( ¡ay cuanta laxitud con eitb!) y haber implementado un programa educativo de cierta ambición, a más de un crío, a pesar de lo asfixiante que puede ser la presión grupal en esos ambientes y en determinadas edades, le habría deslumbrado quizás el fogonazo del escepticismo, y le habría aparrtado de esa monolítica verdad que se mama en las calles. Así se habría ganado, en el peor de los casos, a un indiferente, y en el mejor, a un ciudadano comprometido con España.

Recientes noticias como el pacto para mutilar las competencias de la Guardia Civil en favor de la Policía Foral8 no hacen sino reforzar la impresión de que la tendencia centrifuga coge fuerza en Navarra. Y con la expulsión de sus instituciones, España se aleja sin remedio.

Hago sólo un apunte sobre Tractoria, jocos y afortunado calificativo para esa Cataluña sociológica que labora por la independencia. La situación es análoga a la Vasca-Navarra. En ambos casos ha tenido lugar la creación de una nueva legitimidad, y la construcción de un Estado Paralelo, incipiente, pero en vigoroso desarrollo. Esos nuevos estado brotan de los organismos constitucionales, los usan de muleta, pero hace tiempo que dejaron de pertenecer a ese tronco común y responden a su propio raison d'être.

Evidentemente, como en el caso de Navarra, el origen de la penosa situación en la que nos hayamos es pluricausal, extremadamente compleja y afortunadamente por el momento, libre de violencia. Si salvamos esa nada despreciable diferencia, el resto son una sucesión de paralelismos. La utilización de los medios públicos, la imposición de un relato homogéneo y dogmático, el recurso a la dialéctica excluyente (trabajadores-vagos, virtuosos-corruptos, nacionales-extranjeros,etc), la sobrerepresentación de símbolos locales con la consiguiente ocultación de los nacionales, el adoctrinamiento educativo, y toda la problemática lingüística, que merecería un análisis especial.

Si acaso la nota diferencial, por lo que representa de esperanza y aire freso en ese ambiente viciado, la aporta Tabarnia. Se ha organizado una resistencia que planta cara en el frente virtual y mediático, que además les disputa la calle, y desarma sus mentiras desde la sátira mordaz y con una sonrisa. Esta reacción popular y espontánea parecía impensable hace unos años, y nos sirve de referente anímico en el resto de España.

Señales de alarma


Las tres realidades que se han escogido para ilustrar la tesis de este artículo tienen en común su acto de apertura, que no es otro que el hostigamiento y consiguiente expulsión de las fuerzas de seguridad del territorio.

Con todo, no es el requisito fundamental para completar su descenso a la categoría de zonas de exclusión, tan sólo el más inmediato y previo para desencadenar una sucesión de deconstrucciones o demoliciones programadas que acaban con la derrota y claudicación del Estado. El resto de acciones que suceden a la marcha de las fuerzas policiales, son quizás menos espectaculares y simbólicas, pero son más perversas y difíciles de detener, pues atacan esos frágiles intangibles que conforman la fibra con las que se tejen las comunidades; el lenguaje, las relaciones sociales, económicas, y productivas, la familia, el idioma, los usos y costumbres, la identidad, las lealtades, etc.

Sucedió en Lavapiés, cuando concejales del consistorio madrileño instigaron a la turba desde las redes sociales para que expulsaran a la Policía Local9. Sucedió en la Linea, cuando un grupo de más de 20 personas asaltó dependencias policiales para liberar a detenidos relacionados con el narcotráfico10. Sucedió en Alsasua, con la paliza a los guardias civiles y sus parejas,11 y con la propagación del mensaje Alde hemendik ,auténtico leitmotiv del proceso de euskaldunización de Navarra12. Y qu decir de Tractoria, donde el grado de desintegración del Estado español es tal que la policía autonómica actua ya de facto como la fuerza de orden público de un nuevo estado embrionario13. Por no mencionar los escraches a los hoteles donde se alojaban los policías destinados en Cataluña para impedir la celebración del ilegal referéndum del 1 de Octubre.14 La lista de ejemplos es inagotable y recomiendo acudir a las hemerotecas.

A pesar del ominoso lienzo pintado, la iniciativa está del lado de los españoles. Retomando nuestra responsabilidad cívica, exigiendoa los representantes políticos que presenten las cuentas de sus desmanes recientes, y manteniendo un constante estado de alerta a los síntomas indicados. Hasta que el Estado no se haga presente en esas zonas no se pondrá fin a la arbitrariedad y la ilegalidad que padecen sus habitantes, vivirán bajo la dictadura del pensamiento único, al albur del oportunismo del tráficante, o sometidos al dictado del predicador.

Hasta entonces no existirán garantías de que los derechos y libertades comunes de los españoles son respetadas. Está en nuestras manos.







No-go zones: Antesalas de la derrota


La policía alemana arrestó a un hombre de 28 años de Eritrea por múltiples delitos sexuales. El hombre atacó ovejas y cabras en una granja en Friburgo y también agredió sexualmente a tres mujeres.
Los investigadores forenses descubrieron que el ADN de un caso de agresión sexual el 11 de mayo de este año podría estar vinculado a varios casos de ataques sexuales con animales en la primavera de 2017.
En mayo, una mujer de 30 años fue abordada por un hombre con intenciones sexuales. 
El 12 de junio, otro ataque sexual tuvo lugar a una mujer de 31 años. Alguien violó a la mujer o lo intentó, ya que no se dieron más detalles.
El último asalto sexual fue el 1 de julio de este año, cuando un hombre atacó a un joven de 20 años en la entrada de una casa.
El Departamento de Investigación Criminal identificó al presunto autor, quien ahora tiene 28 años y está detenido.
La recolección de una muestra de ADN del hombre mostró una coincidencia con el asalto sexual del 11 de mayo y los ataques contra animales en la primavera de 2017.
El entonces desconocido culpable fue acusado de asaltar sexualmente a ovejas y cabras en una granja en Friburgo.

Un inmigrante eritreo detenido por agredir sexualmente a tres mujeres y varias ovejas y cabras en Alemania

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La policía bávara arrestó a cinco hombres en relación con la violación de una niña de 15 años en Múnich. 
Otro hombre todavía está siendo buscado, 
informa Abendzeitung 
El ataque, que tuvo lugar en septiembre, fue lanzado contra una niña vulnerable que se hizo amiga de uno de sus violadores.
El solicitante de asilo afgano la obligó a tener relaciones sexuales y luego trajo a otros hombres que también fueron acusados ​​de agredirla.
El principal sospechoso alega que el sexo con la niña de 15 años fue "consensuado", y la policía bávara realiza actualmente una investigación.
Un caso similar ocurrió recientemente en Friburgo, donde 7 jóvenes sirios alojados en campos de refugiados fueron arrestados y condenados por violar a una estudiante alemana de 18 años. Este caso provocó varias protestas, lideradas en parte por la AfD.
Muchos alemanes se han indignado por estos casos de agresión sexual por parte de  inmigrantes y han pedido al gobierno que revierta su indulgente política de inmigración diseñada por Angela Merkel.

Otro escándalo de violaciones de inmigrantes golpea a Alemania: seis afganos violan a niños vulnerables

polya_olya / shutterstock.com

Como recientemente hemos informado, una niña de 10 años de edad fue violada en un patio en Malmö la semana pasada. Un inmigrante libio de 30 años ha sido arrestado por la violación.

La policía no quiso revelar la clasificación del crimen al principio, pero luego admitió que fue una violación de una niña. Según la orden de detención, Mohammed, que es el primer nombre del autor, nació en 1988.

Según Kvällsposten, el hombre había sido sospechoso de otros dos casos de delitos sexuales, incluido el abuso sexual de una niña de 14 años.

Junto con uno de los crímenes, también fue arrestado por llevar un cuchillo. En ambas ocasiones, sin embargo, fue liberado poco después. Además de eso, ha sido condenado por robo y asalto.

Nyheter Idag afirma que el inmigrante llegó a Suecia en 2009, pero no está claro por qué no ha sido ya expulsado.

Según Sydsvenskan, admitió haber violado a la niña de 10 años en Malmö y ahora se someterá a una evaluación de salud mental.

Un 'Mohammed' de 30 años detenido por violar a una niña de 10 años en un patio sueco


La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha cifrado en más de 10.000 los inmigrantes y refugiados llegados en octubre a España por mar, una cifra récord para el país en los cinco años de crisis migratoria en el Mediterráneo.

"España, que es el principal destino de la inmigración irregular que atraviesa el Mediterráneo este año, tuvo en octubre más de 10.000 llegadas y, según nuestros recuentos, éste es un número que nunca se había alcanzado", dijo el portavoz de la OIM en Ginebra, Joel Millman.

De acuerdo con los datos de la organización, el aumento de la inmigración por el Mediterráneo ha sido regular desde inicios de 2018, con un primer salto importante el pasado mayo, cuando las llegadas alcanzaron 3.523 con respecto a 1.258 del mes anterior.

Junio el mes más potente

Desde junio la progresión ha sido más importante hasta llegar a las 10.042 llegadas entre el 1 y el 28 de este mes, frente a 8.054 en septiembre, precisó la OIM.

Más de 10.000 inmigrantes ilegales han llegado a España durante este mes