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Separatistas catalanes apalizan a un joven por pedir que pararan las caceroladas nocturnas

Tal y como ha denunciado la propia madre de la víctima a las páginas del diario 'Segre', los vecinos de la calle Pau Claris salieron la noche del pasado 4 de noviembre a repicar sus cacerolas en los balcones y ventanas, la enésima cacerolada, esta vez para reclamar la libertad de los 'exconsellers' encarcelados del Govern de la Generalitat


"Yo respeto las caceroladas, pero ayer ya hacía media hora que picaban y mis dos hijos pequeños se habían despertado. Me enfadé ", explica la mujer indignada. Así que se decidió a salir al balcón de su casa y les pidió a gritos que parasen. "Eran vecinos del edificio contiguo y les dije que ya estaba bien. Empezaron a insultarme y yo también a ellos", relata.

El tema empezó a subir de revoluciones y la cosa fue a mayores. Su hijo, de 16 años, decidió bajar a la calle a recriminar a los vecinos lo que estaban haciendo. "Entonces, sin decir nada, lo cogieron entre dos y empezaron a pegar", ha contado su madre.

El menor también relata la brutal paliza que sufrió. "Me dieron golpes y alguna patada, pero no recuerdo nada más. Me quedé inconsciente". Después de ser aporreado hasta la extenuación, lo dejaron tendido en el suelo, sangrando, y tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Universitario Arnau de Vilanova. El joven sufrió un latigazo cervical y varias contusiones durante la pelea. Ahora, todavía convaleciente, lleva collarín y un corsé.

Según narra el diario 'Segre', varios vecinos acudieron a ayudar al chico, que además denuncia que recibió multitud de insultos homófobos debido a que se está sometiendo a un proceso de cambio de sexo.


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