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El ideólogo del EuroIslam acusado de brutales abusos sexuales a sus alumnas en Oxford

Tariq Ramadan propugna la necesidad de un Euroislam que se incorpore a la política de la Unión en pie de igualdad con otras religiones. Sus detractores le acusan de enmascarar un islamismo radical en un discurso moderno y occidental. En Estados Unidos llegó a tener prohibida la entrada por su apoyo a Hamas.


Tariq Ramadan, uno de los pensadores más controvertidos del Islam en Europa, está atrapado desde hace una semana en una cadena de denuncias de acoso sexual que tienen como telón de fondo del papel de Islam en Europa. Este profesor de Oxford,  ha sido acusado ya por dos mujeres francesas y una belga de agresiones sexuales. Además, cuatro exalumnas suyas han denunciado que mantuvieron con él relaciones sexuales «consentidas pero muy violentas» cuando eran menores de edad. Ramadan ha negado las acusaciones y las ha calificado de «campaña de calumnias», pero el escándalo está creciendo cada día. Hasta el semanario satírico 'Charlie Hebdo' le ha dedicado una portada que ha generado nuevas amenazas de los yihadistas a una revista que ya ha sido objeto de un ataque de Al Qaida.

Tariq Ramadan es nieto del fundador de Los Hermanos Musulmanes, la organización egipcia que se considera clave a la hora de entender como el siglo pasado el islamismo comenzó a justificar la violencia política desde un punto de vista religioso. Estudió en Europa y ha sido profesor en Ginebra, de donde es natural, y su mensaje se ha escuchado en prestigiosos escenarios de todo el mundo. Su pensamiento, sin embargo, es muy polémico. Ramadan defiende el velo como una forma de libertad de expresión. En sus textos es muy agresivo con el Estado de Israel y se ha mostrado partidario de cuestiones polémicas como el pensamiento inicial de los Hermanos Musulmanes. También propugna la necesidad de un Euroislam que se incorpore a la política de la Unión en pie de igualdad con otras religiones. Sus detractores le acusan de enmascarar un islamismo radical en un discurso moderno y occidental. En Estados Unidos llegó a tener prohibida la entrada por su apoyo a Hamas.

Pero su imagen está sacudida ahora por una cascada de denuncias sexuales que no cesa. La primera demanda se conoció la semana pasada, cuando una antigua salafista -una de las corrientes más rígidas del Islam- denunció que fue violada de una forma brutal por Ramadan en una convención de organizaciones islámicas francesas celebrada en 2012. Según la denunciante, el islamólogo le aseguró que la había agredido por no llevar velo. La presunta segunda agresión había tenido lugar tres años antes y la mujer, una conversa al Islam, denunció una violencia extrema por parte de Ramadan así como amenazas de muerte si contaba lo que había sucedido. Las dos chicas han presentado las querellas con su nombre y apellido. En Bélgica, mientras tanto, se ha presentado una tercera denuncia por una mujer que quiere permanecer en el anonimato y cuatro alumnas de Ramadan han relatado que tuvieron relaciones sexuales «consentidas pero muy violentas» con su profesor cuando eran menores.


En medio de este escándalo sexual, 'Charlie Hebdó' -revista para la que trabaja Fouset- ha intervenido con toda la habitual crudeza de este semanario satírico. En su portada de esta semana se mofa de Ramadan -que en Francia es una personalidad- presentándole con un falo enorme y asegurando que su defensa consistirá en considerarse «el sexto pilar del Islam». En las redes sociales, los islamistas han lanzado decenas de amenazas contra la publicación. La situación ha vuelto a recordar las amenazas que el yihadismo lanzó contra 'Charlie Hebdó' por publicar las caricaturas de Mahoma y que supuso que en enero de 2015 un comando de Al Qaida asesinase a 12 trabajadores del magazine. La revista ya se había enfrentado con anterioridad con Tariq Ramadan, quien sí había condenado con dureza los asesinatos. En un texto publicado un año después del atentado contra su sede, un editorial de 'Charlie Hebdó' decía del pensador: «Él no pone bombas, su misión es impedir que surga el pensamiento crítico en su religión».

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