Última hora

El separatismo pone en marcha la "vía Kosovo" e inicia una campaña propagandística internacional


La estrategia para difundir la imagen de España como régimen autoritario también está siendo jugada a nivel institucional. El plenario del Consejo de Europa del pasado jueves centró la sesión en el debate sobre la acción policial del 1-O.

Las fuerzas independentistas catalanas han reforzado la campaña para intentar revertir el nulo apoyo que han conseguido hasta ahora entre los Gobiernos europeos. La estrategia pasa por generar una imagen de España como un Estado autoritario y antidemocrático. Las operaciones judiciales contra la consulta ilegal del 1-O y las cargas policiales durante aquella jornada son los agravios que el separatismo esgrime para sostener que el Estado oprime a Cataluña. El objetivo de esta estrategia es forzar una mediación internacional pero también preparar el terreno para una vía Kosovo, el “último recurso”, como lo han definido los asesores de la Generalitat: una secesión unilateral apoyada en la supuesta vulneración de derechos humanos.



La independencia unilateral de Kosovo se produjo en 2008. Serbia no reconoció la separación de esta región de mayoría albanesa pero sí lo hicieron las grandes potencias internacionales. Una sentencia del Tribunal de La Haya de 2010 consideró que la secesión de Kosovo no vulneró el derecho internacional y lo argumentó a partir del concepto de la “remedial secession” o “secesión terapéutica”: la separación unilateral es válida si la región separada sufre “un uso ilegal de la fuerza o serias violaciones de las normas internacionales”. Solo cinco Estados de la UE, entre ellos España, siguen sin reconocer la soberanía de Kosovo. La propaganda independentista omite que la secesión kosovar se produjo diez años después del conflicto bélico entre las fuerzas independentistas albanesas y el gobierno serbio, choque que finalizó con la intervención de la OTAN. El conflicto dejó miles de muertos y más de medio millón de refugiados.

La prioridad del independentismo catalán es consolidar en el escenario internacional la imagen de Cataluña como pueblo oprimido. En las redes sociales se mantiene una intensa actividad para difundir imágenes del uso de la fuerza policial el 1-O pero también de la reciente movilización violenta de la ultraderecha en Valencia. Hashtags (etiquetas en Twitter) como “HelpCatalonia” o “SupportCatalonia” se reproducen con cientos de menciones dirigidas a personalidades internacionales. La Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha activado esta semana la campaña Support Catalonia que pide a ciudadanos de toda Europa que participen en el envío masivo de correos electrónicos a los jefes de Gobierno de la UE. El documento que la ANC manda a las cancillerías europeas dice: “¿Podemos mirar hacia otro lado ante la brutalidad de la policía contra su propia población? ¿Contra mujeres y gente mayor? ¿Hasta cuándo se puede mantener el silencio cuando reprimen a nuestros vecinos por sus opciones políticas? No es propio de una democracia avanzada del siglo XXI”.



La estrategia para difundir la imagen de España como régimen autoritario también está siendo jugada a nivel institucional. El plenario del Consejo de Europa del pasado jueves centró la sesión en el debate sobre la acción policial del 1-O. Los diputados de Junts Pel Sí, CUP y Catalunya Sí Que Es Pot denunciaron al Tribunal Constitucional ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por prohibir la celebración del primer pleno del Parlament en el que el Govern pretendía declarar la independencia. El número dos del Departamento de Economía, Josep Maria Jové, también dijo que denunciaría al Estado en Estrasburgo por su detención en la operación del 20 de septiembre contra el referéndum ilegal.

No hay comentarios