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Siete cosas que una mujer no puede hacer en Arabia Saudí


Por Yolanda Morín |  | 

Si es mujer y por algún motivo tiene que viajar a Arabia Saudí, es imprescindible que tenga en cuenta este listado de cosas que bajo ningún concepto puede hacer en el país.


  • Salir de casa sin custodia. Deben salir de casa acompañadas por un mahram, un hombre guardián. Suele ser alguien de la familia y pasea con ellas para ir de compras o incluso para ir al médico.


  • Conducir. No hay una ley específica que lo prohíba, pero las mujeres, de facto, no pueden conducir. Sin embargo, el Consejo de los Ulemas (máxima autoridad religiosa) ya ha advertido en varias ocasiones que las mujeres no pueden conducir. En 2011, un grupo impulsó la campaña 'mujeres al volante', que lleva en marcha desde entonces y por la que muchas han desafiado las convenciones y han conducido, algo que las ha llevado a ser detenidas. Incluso la cantante M.I.A. ha dedicado un videoclip a esta cuestión.


  • Llevar ropa o maquillaje que muestre su belleza. La mayoría viste la abaya, que les tapa el cuerpo por completo. Y existe la policía religiosa que controla la vestimenta femenina. Deben cubrirse también la cabeza. Si sobresale un dedo del pie del vestido y al policía le llama la atención, puede hasta multar a la mujer que ha cometido el atrevimiento.


  • Interactuar con hombres. En esta línea, la mayoría de edificios públicos tiene una entrada para hombres y otra para mujeres. Como prácticamente todos los espacios públicos, segregados por sexo.


  • Competir en determinados deportes. Los Juegos Olímpicos de Londres, celebrados en 2012, marcaron un antes y un después. Fue en esa cita donde participaron deportistas saudíes por primera vez. Fueron dos mujeres: una para judo y otra en atletismo. Esta fue la primera y la única, por el momento. No hubo mujeres en los Juegos asiáticos, lo que provocó duras críticas de las organizaciones internacionales, por lo que Riad se ha comprometido a enviar a alguna deportista a los juegos de Río de Janeiro.


  • Probarse la ropa al ir de compras. Es imposible. Las mujeres deben comprarse la ropa y probársela en casa. El mero hecho de imaginar que hay alguien semidesnudo en un espacio compartido como es un probador genera demasiada inquietud en un país tan ultraconservador. Sólo se pueden quitar la abaya en algunos probadores de tiendas de lujo.


  • Usar el gimnasio del hotel. Prácticamente ninguno de los hoteles del país permite la entrada de mujeres en sus gimnasios. No importa que sean clientes, los hombres copan todo el espacio y no se sienten cómodos bajo la mirada de una mujer.

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