Header Ads

Trending
recent

La semana en Eurabia: ‘No-Terroristas’ y burkinis

 
 
Asesinatos, violaciones y ataques vienen siendo cosa normal cada día en Europa. Al levantarnos cada mañana y echar un vistazo a la prensa nacional e internacional, nos encontramos con alguna nueva burrada protagonizada casi siempre por algún enfermo mental o perturbado al que sus compañeros de clase no invitaban a las fiestas de fin de semana.
 
Y es que las nuevas normas no escritas sobre el tratamiento informativo del terrorismo islamista han puesto de moda al ‘no-terrorista’, al señor que asesina pero que es un pobre tarado mental. Asesinan al grito de ‘Allah akbar’ pero nos cuentan que su relación con el islamismo parece no estar suficientemente demostrada. Son como los champiñones: aparecen por generación espontánea.
 
Cuando ETA asesinaba existían dos fórmulas periodísticas en el tratamiento de la noticia para denominar al elemento en cuestión: militante de la izquierda abertzale o asesino. Si ya me ponía de los nervios soportar el tratamiento de luchador por la libertad que desde algunos medios se daba a los terroristas que me obligaron a vivir con escolta las 24 horas del día durante 10 años, imagínense ahora que a los terrorista islamistas se les da carta de naturaleza psiquiátrica. Y eso, para no generar alarma social… como si no la hubiera ya.
 
Mal va Europa no reconociendo sus errores. La sociedad vive con la sensación de engaño permanente en lo que tiene que ver con el avance islamista en nuestro continente, y culpa a los políticos y a los medios de comunicación de que la transparencia informativa no sea la que se espera en una sociedad libre y democrática como la nuestra.
 
BURKINI
 
No se si es más preocupante el intento de imposición del burkini en nuestra sociedad o que algunos ciudadanos europeos, en nombre de una pretendida e irreal libertad, vean con buenos ojos que una prenda que obliga a las mujeres musulmanas a bañarse vestidas en las piscinas de nuestras ciudades y pueblos se contemple como apropiada.
 
El caso es que cuando hablamos de burkini no hablamos de la libertad de elegir el modelito, sino de todo lo contrario. Algunos ciudadanos no entienden que a las personas que nos oponemos al burkini no nos preocupa lo más mínimo la prenda en sí, sino el componente religioso y de opresión que tiene sobre la mujer. Lamentable que tantas personas no sepan discernir entre el bikini o el nudismo y la imposición religiosa emparejada al burkini.
 
Si el burkini fuera algo voluntario, que tomara la mujer de motu proprio, ceñiríamos el debate en torno, por ejemplo, a la higiene. Pero no es así, como no lo es el burka. Son elementos que van contra nuestra propia naturaleza, contra nuestra libertad. Muchas mujeres han muerto en Europa luchando por nuestros derechos, entre ellos el de poder tomar el sol en bikini o desnudas si nos apetece, para que ahora una visión retrógrada de la mujer pretenda amedrentarnos y enclaustrarnos en unas prendas, como el burkini o el burka, que castran nuestros derechos y libertades.
 
Se llama libertad cuando tú decides, no cuando un grupo de barbudos te obliga a vestir de una determinada forma.
 
Publicado en MadridCode.com

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.