Header Ads

Trending
recent

Fabrice Robert | Carta abierta a los hinchas de la selección argelina de fútbol

FABRICE

Desde hace años, cada partido de la selección argelina de fútbol genera en las ciudades francesas todo tipo de disturbios, vandalismo, destrozos y enfrentamientos con las fuerzas del orden por parte de la munerosa población originaria de ese país norteafricano.

Ésta es una carta abierta de Fabrice Robert, presidente del Bloc Identitaire, a los hinchas de la selección argelina.


"Algunas semanas antes del inicio de la Copa Mundial de Fútbol, el verano pasado en Brasil, el Bloc Identitaire pidió al Estado francés medidas preventivas contra los desbordes que vosotros, los hinchas argelinos, protagonozáis demasiado habitualmente en nuestro país.

Esta petición sin duda os ha indignado. La habéis sentido como una estigmatización (para emplear la palabra acostumbrada de ese nuevo idioma socialista) de la comunidad argelina. Os habéis interrogado sobre nuestro objetivo.

Esta carta tiene como finalidad el aportaros algunos elementos de respuesta.

¿Nuestras propuestas son acaso liberticidas? No, están calcadas al detalle sobre los textos de las leyes aplicadas desde hace varios años a los hinchas de los equipos franceses, de Saint-Étienne, de Marsella, de Lyon, de Paris, sin que nadie proteste contra ello. Cuando se trata de luchar contra los excesos eventuales a la salida de los estadios de los franceses autóctonos, el silencio es absoluto. Ni los medios, que toman vuestra defensa, ni las asociaciones supuestamente antirracistas que nos acusan ahora de discriminación, nunca han contestado esas medidas. Al aplicarla a los hinchas de la selección argelina, hemos simplemente deseado poner a las autoridades frente a sus responsabilidades. Como la inmensa mayoría de los franceses, estamos hartos de las violancias cometidad por algunos de ustedes con ocasión de cada partido del equipo de Argelia.

En efecto, desde el partido Francia-Argelia de 2001, ya se ha perdido la cuenta de los disturbios y el vandalismo de toda clase cometidos en Francia por los hinchas de Argelia. Esa violencia sigue estando impúne al día de hoy, mientras que a la inversa los hinchas franceses de fútbol padecen una represión desmesurada. Esa es la razón por la cual consideramos hoy que los gobiernos sucesivos aplican una verdadera preferencia extranjera en la aplicación de las leyes.

Ya es tiempo que vosotros, los hinchas del equipo de Argelia, entendáis el hartazgo de los franceses frente a tales desbordes. Somos un pueblo tolerante, quizás el más tolerante del mundo, pero las consecuencias de la inmigración, de las cuales el fútbol no es más que un ejemplo menor, se han vuelto insoportables para nuestro pueblo. ¿Aceptaríais que cientos de miles de franceses desfilaran en vuestro país con su bandera, insultando a vuestra nación y poniendo patas arriba a cuidades como Argel, Orán o Constantina?

Algunos de vosotros os sentiríais quizás agredidos por el empleo de la expresión "preferencia extranjera". Pero, sinceramente, ¿acaso os sentís realmente franceses? Esta pregunta nos parece legítima cuando oímos pitar a la Marsellesa o colgar banderas argelinas en la fachada de algunos ayuntamientos. Tenemos el derecho de hacernos algunas preguntas cuando os vemos desfilar con la bandera argelina por las calle de Francia. Es por eso que hemos lanzado la campaña: "¿Argelia es tu país? Entonces vuélvete a él!" Os pedimos simplemente que hagáis prueba de coherencia. ¿O de verdad creéis que los galos son vuestros ancestros?

¿Amáis Argelia? ¡Entonces iros para alla! ¡Debéis ser valientes! Ese país tiene recursos naturales enormes, os toca a vosotros expolarlos y contribuir al desarrollo de Argelia. Lo que os proponemos, es una remigración en la dignidad hacia la tierra de vuestros ancestros y en el interés de nuestros dos pueblos. Nosotros, franceses, no deseamos un conflicto comunitario. Vosotros, argelinos, os interesa volver a vuestra raíces. Porque la identidad sin la tierra no es nada. Ésta lleva, hoy en Francia, a una esquizofrenia preñada de violencia y de racismo entre las comunidades.

¿La remigración es acaso imposible? No, la Historia lo ha demostrado... En 1962, un millón de europeos abandonaron Argelia en pocos meses para nunca más volver. Sin embargo, desde hacía 130 años se les decía que estaban en su tierra. Y sin embargo, tuvieron que partir. ¿Entonces por qué el retorno (de manera pacífica) de millones de argelinos a la tierra de sus antepasados sería imposible hoy?

Podéis hacer la elección entre el honor y la razón e iros a vuestro país, o bien el de la vergüenza y la huída hacia adelante al adoptar una actitud de patriotas argelinos en tierra francesa al tiempo que os aprovecháis de las riquezas y la hospitalidad de vuestros anfitriones. Pero debéis saber que antes de lo que pensáis, esta generosidad y esta paciencia pueden acabarse.

Fabrice Robert, Presidente del Bloc Identitaire

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.