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¿La Voivodina, próximo seudo Estado en Europa?

Por Wayne Madsen |
Los EEUU y la UE se preparan para terminar la guerra que le hicieron en 1999 a Serbia. Después de haberla amputado de Kosovo, piensan quitarle la Voivodina. Para llegar a eso modifican la población de esa región serbia, colocan un nuevo equipo en la cúpula del poder en Croacia y compran todos los medios de comunicación en Serbia.

vojvSi la Unión Europea y la OTAN logran conseguir sus fines, la provincia serbia de Voivodina se unirá a Kosovo, previamente arrancada a Serbia por la UE y la OTAN para convertirse en un Estado étnicamente albanés gobernado por terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK por sus siglas en albanés) como próximo sucedáneo de Estado independiente en los Balcanes.

Después de haber visto como su provincia de Kosovo le era arrancada por las tropas de la OTAN a consecuencias de las maquinaciones de la UE, Serbia está a punto de perder la fértil provincia de Voivodina en la cuenca del Danubio, para beneficio de los recortadores de fronteras de Bruselas. Si los recientes comentarios de la ex secretaria genral adjunta de la OTAN para la "diplomacia pública" y futura presidenta de Croacia, Kolinda Grabar-Kitarovic, pueden servir de guía, Croacia jugará pronto el papel de bastión en los planes de la OTAN para quitarle el control de esta región a Serbia. Será proclamada provincia multiétnia y plurilingüística, "patria" independeiente de los húngaros, roms, croatas, rumanos, así como de los refugiados albaneses nuevamente expedidos por autobuses enteros a la región por la UE desde la parte meridional de lo que fue antaño Yugoslavia.

En la mayor de las discreciones, el fondo de inversión KKR ha comprado en enero 2015 los principales medios y televisiones de Serbia. KKR ha confiado la dirección de su think tank al general David Petraeus, antiguo jefe de la CIA. (KKR: Kohlberg-Kravis-Roberts. Jerome Kohlberg Jr., Henry R. Kravis, George R. Roberts. Los tres judíos, casualmente claro, simple coincidencia sin ninguna importancia).

La Voivodina ya ha sido designada por los medios y las ONGs financiadas por Georges Soros, como el "Kosovo húngaro", aunque el 66% de la población de la provincia está compuesta por serbios. La Voivodina cuenta con 25 grupos étnicos, es una de las regiones étnicamente más diversas de Europa. Para los estrategas de la OTAN y los ingenieros demógrafos de Soros, la Voivodina representa un terreno fértil para los conflictos étnicos y para seguir fraccionado los Balcanes.

Los húngaros no representa más que el 13% de la población, mientras los croatas son el 2,7% y los eslovacos el 2,6%. Soros y los medios manipuladores neoconservadores quieren hacer de la Voivodina la patria de los roms (gitanos de los Balcanes y regiones vecinas). Sin embargo, los roms no son más que el 2,1% de la población de Voivodina. Las aspiraciones irredentistas de los rumanos son ridículas si tenemos en cuenta que representan apenas el 2,3% de la población de la provincia serbia. Los bunjevci (asimilados a los croatas) y los rusos representan una parte incluso más reducida de la plobación total.

Kolinda Grabar-Kitarović ha pasado toda su infancia en los EEUU. En 1993 entra en el ministerio croata de Asuntos Exteriores, y después es diputada en 2003. Se convierte en ministra de la Integración Europea, y posteriormente en embajadora en los EEUU, y finalmente en secretaria general adjunta de la OTAN. Es elegida presidente de Croacia, función que ejerce desde el 15 de febrero de 2015. Es miembro de la Comisión Trilateral.

Después de haber vencido al anterior presidente croata, Ivo Josipović por un margen mínimo, Grabar-Kitarovic no ha perdido el tiempo para desafiar a Serbia en su discurso poselectoral. Ha declarado que luchará por la autonomía de los croatas en la Voivodina, o dicho claramente: que apoyará la secesión de la región. También ha anunciado que establecería relaciones más estrechas con Alemania, lo que no es ninguna sorpresa teniendo en cuenta los lazos históricos de su partido, la Comunidad Democrática Croata (HDZ), el partido de los ustachis que crearon un Estado fantoche bajo la ocupación alemana del Tercer Reich. El irredentismo de Grabar-Kitarovic en lo concerniente a los croatas de la Voivodina, sobre todo en el districto de mayoría croata de Srem y en Hercegovina en la acutal Bosnia Hercegovina, representa lo que se designa como el neo-ustachismo en la Croacia actual.

Grabar-Kitarovic también ha reaccionado negativamente ante la reciente decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya que rechazó la moción que acusaba a Serbia de haber cometido un genocidio durante la guerra de 1991-1995 entre Croacia y lo que era entonces la República Federal de Yugoslavia dominada por Serbia. La Corte Internacional de Justicia también descartó la moción de respuesta que Serbia presentó contra Croacia basada en la acusación de genocidio cometido por las fuerzas croatas, respaldadas por los mercenarios de Estados Unidos, durante la operación «Tempestad». Aquella guerra relámpago de las fuerzas croatas y sus consejeros estadounidenses contra la República serbia de Krajina, en Croacia oriental, tenía como objetivo la realización de la limpieza étnica contra la población serbia de las regiones orientales de Croacia.

Y para ilustrar un nuevo ejemplo de los estrechos vínculos existentes entre neonazismo y sionismo, la consejera política de la señora Grabar-Kitarovic y jefa del poder de transición es la realizadora de documentales Jadranka Juresko-Kero, otra infiltrada estadounidense en las estructuras gubernamentales de Europa oriental e infatigable defensora de Israel y de la causa sionista.

La señora Jadranka Juresko-Kero vivió desde 1999 en el Upper East-Side, en Manhattan, y se casó en Domagoj Kero. Ya se sabe que si el HDZ gana las próximas elecciones legislativas, la señora Grabar-Kitarovic la designará como primera ministra, dando así a la nación un dúo gubernamental femenino. En sus tiempos como embajadora en Estados Unidos, Grabar-Kitarovic concluyó acuerdos comerciales entre la gran compañía de productos alimentarios Podravka y los distribuidores estadounidenses, acuerdos que incluían productos como el goulash de buey croata y el paté de pollo. Resulta que quien dirige las operaciones de Podravka en Estados Unidos es precisamente el señor Domagoj Kero, marido de Jadranka Juresko-Kero y ex cónsul general de Croacia en Nueva York.

La señora Grabar-Kitarovic y sus aliados neoconservadores repiten el estribillo, que ahora tanto se oye en Voivodina, de que la región nunca fue históricamente serbia, sino que antes de la Segunda Guerra Mundial era parte del imperio austrohúngaro. Y, en una repetición de lo que sucedió en el este de Ucrania antes del putsch realizado conjuntamente por los sionistas y los neonazis contra el presidente democráticamente electo Viktor Yanúkovich, la lengua serbia y el alfabeto cirílico se ven eclipsados en Voivodina por la pretensión de los no serbios de volver a transformar esa región en una nación germano-húngara en la que se utilizaría el alfabeto latino. Los separatistas de Voivodina cuenta para ello con el abierto apoyo del primer ministro húngaro Viktor Orban y del nuevo presidente alemán de Rumania, Klaus Iohannis.

Todo indica claramente que Voivodina es el próximo blanco de la alianza entre Soros y los neoconservadores. La Unión Europea está desplazando hacia esa región a los albaneses de Kosovo, de Macedonia y de Montenegro. Al llegar a Novi Sad, la capital de Voivodina, esos albaneses reciben 35 euros (entregados por enviados de la Unión Europea) para que tomen un taxi, se dispersen por la provincia y presenten una solicitud de residencia permanente. En el último censo se registraron solamente 3360 musulmanes en toda la provincia. Pero la implantación de musulmanes albaneses provenientes de otras regiones de la antigua Yugoslavia tiene como claro objetivo iniciar una rebelión independentista al estilo de lo que ya sucedió en Kosovo.

Las diferentes agencias de Soros y de los neoconservadoras están actuando intensamente en Voivodina. Entre ellas se cuentan la NED (National Endowment for Democracy) y el Open Society Institute de Soros. Bojan Pajtic, el presidente del gobierno provincial de Voivodina, personaje que domina a la perfección el húngaro y el inglés, se siente en su elemento en compañía de los cuadros de las ONGs financiadas por Soros y la CIA, cuadros que colaboran estrechamente con la secretaria de Estado adjunta para los Asuntos Europeos Victoria Nuland, quien a su vez organizó la victoria electoral de la señora Grabar-Kitarovic en Croacia y que ahora está dispuesta a provocar una guerra por la independencia de Voivodina con la complicidad de los provocadores profesionales recientemente llegados de Rumania, Hungría, Albania y de los campamentos de roms de los Balcanes.

Si en algo constituye Ucrania un ejemplo es precisamente el que la señora Nuland y sus neoconservadores tienen reservado para Voivodina, que limpiará esa provincia de sus serbios y ofrecerá un país amigo a las compañías petroleras y gaseras occidentales para que puedan explotar las reservas de hidrocarburos existentes en una región situada al este de Voivodina, llamada Banat.

Exactamente de la misma manera en que se le arrebató a Serbia la región de Kosovo para facilitar el paso del oleóducto transbalcánico y proporcionar a los EEUU una base militar permanente en la zona donde se encuentra Camp Bondsteel, una Voivodina independiente estaría destinada a alimentar la OTAN con recursos como el gas y el petróleo existentes en la región de Banat y con la fértil cuenca del Danubio para la producción de alimentos genéticamente modificados. Al igual que en Ucrania, el complejo militaro-comercial occidental ve en Voivodina un objetivo para la extracción de sus hidrocarburos y para el agrobusiness de Monsanto.

Lo que está sucediendo en Voivodina no es otra cosa que una manipulación demográfica, un intento de marginalizar a la población serbia, como se hizo con los serbios que viven en los enclaves de Zubin Potok, Zvecan, Kosovska Mitrovica y Leposavic, en el norte de Kosovo, completamente olvidados debido a la precipitación de la Unión Europea por convertir Kosovo en un Estado albanés independiente.

En este momento, la OTAN y los demás provocadores occidentales han puesto las ciudades de Lugansk, Donetsk y Mariupol en los titulares de la prensa mundial como zonas de conflicto. Si los demonios neoconservadores como las señoras Grabar-Kitarovic, Juresko-Kero y Nuland logran alcanzar sus fines, los recuentos sobre baños de sangre nos llegarán desde Novi Sad, Sremska Mitrovica, Kanjiza y Subotica, ciudades situadas en las líneas de separación étnica en Voivodina.

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