Header Ads

Trending
recent

María Jamardo | ¿Pequeñas? infamias

Diez meses de prisión y pena de multa para la joven malagueña que presentó una denuncia falsa en la pasada Feria de Málaga (contra 5 jóvenes que llegaron a ser detenidos) con suspensión de la pena de cárcel durante dos años, salvo que la interesada cometa delito en ese tiempo. ¿Suficiente? No lo creo. El daño, inmenso, está hecho a los “acusados”, a sus familias y a su entorno. ¿Es verdaderamente resarcible?, ¿hay posibilidad real y proporcionada de compensar de algún modo el escarnio de los juicios paralelos de la sociedad a través de los titulares de los medios de comunicación?, ¿tiene sentido que sin mayor peso probatorio, que el inicialmente testimonial y como norma general en delitos tan delicados, se invierta la carga probatoria?.

jamardoNo en vano, siempre he defendido que esta sociedad sistemáticamente enferma, está equivocada en sus planteamientos y, sincera y personalmente, no puedo sentirme menos identificada y ya anticipo que mi postura no va a gustar a muchos. Desde luego, a todos aquellos y aquellas que desde la más absoluta incongruencia, se llenan la boca defendiendo la igualdad de las mujeres y sin embargo las utilizan sin ningún pudor para atacar al hombre como género, por el mero hecho de serlo.

Las fobias y la pérdida evidente del valor de la palabra dada, nos colocan en situaciones indeseables, dañinas y desigualitarias, de las que me niego a ser partícipe. Se sorprenderán si les digo que en la última Memoria Anual del Instituto de Medicina Legal, los forenses alertan de que dos de cada tres denuncias por violación, son falsas. Menudo drama…

No encontrarán mayor admiradora de las mujeres que yo. Creo firmemente que son un ejemplo palpable de esfuerzo personal, sacrificio y generosidad que además he mamado muy de cerca en mi querido matriarcado gallego, sembrado de valientes pioneras y luchadoras incansables en todos los ámbitos. Pero, les digo, que si ocupar el lugar que nos corresponde por derecho propio, con nuestras amplias capacidades y proyección, pasa por desvirtuar el papel masculino en el tándem perfecto que impone la estructura social más básica, conmigo que no cuenten.

Yo creo en los equipos, en la complementariedad y en la competencia sana y en igualdad de condiciones. Pero, desde luego no en el feminismo mal entendido que victimiza a la mujer por el mero hecho de serlo, dañando de forma irremediable esa misma igualdad que se abandera al tiempo. Ni en una sociedad que lo fomenta sin valorar las consecuencias.

Ni una sola víctima, por su condición de género puede quedar desprotegida bajo ningún concepto. Ni un solo hombre que viole o maltrate a una mujer, merece ser llamado tal. Que la ley se endurezca para quienes atentan contra las mujeres, que no encuentren consuelo social ni la más mínima compasión jurídica. Pero, por la misma razón y con la misma contundencia, que tampoco se minimicen las consecuencias de aquellas mujeres que amparándose en su condición, frivolizan con cuestiones tan serias que sufren y padecen a diario millones de afectadas. Además de una falta de respeto a todas ellas y a todas nosotras, su comportamiento me parece todavía más repugnante.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.