Header Ads

Trending
recent

María Jamardo | Renovarse o morir

“Renovarse o morir”. El sentido de esta frase es aplicable a casi cualquier ámbito de la vida, pero, qué duda cabe que en la sociedad actual, dinámica y cambiante, se plantea más necesaria que nunca si se quiere dar recorrido y sostenibilidad a cualquier actividad independientemente de su naturaleza empresarial, profesional, comercial… En todo caso y circunstancia resulta imprescindible adaptarse al entorno, las circunstancias, el mercado, los nuevos hábitos de consumo o el diferente perfil y necesidades de los individuos aislada o colectivamente considerados.

jamardoSirva esto de reflexión para analizar el pasado 1 de Mayo cuando como todos los años, los sindicatos llamados de clase salieron a manifestarse por las calles de las principales ciudades españolas. Como todos los años, las mismas consignas o parecidas, las mismas banderas, las mismas caras,… pero menos asistentes.

El riesgo que se corre (si es que se hace de forma consciente y, personalmente tengo mis dudas) al mantener un discurso idéntico desde hace ya 35 años cuando comenzaron su andadura en un régimen democrático, creo que con menor grado y conciencia de responsabilidad hoy que entonces, es elevado. Y en el caso sindical, es una obviedad que las posturas no han variado nada. Siguen abanderando lo mismo de siempre, pero con más agresividad verbal si cabe y siempre puño en alto, lo cual visto desde fuera, resulta un gesto obsoleto y amenazante. Y sin embargo, desde su posición, no hemos visto que sean capaces de proponer soluciones válidas e inteligentes para facilitar la creación de empleo, aunque claro, no sé si es demasiado esperar de asociaciones que cobran un porcentaje por despido de los trabajadores a quienes defienden. Un contrasentido absoluto.

En las manifestaciones banderas con sus siglas, banderas republicanas e independentistas, retratos del Ché Guevara y de Hugo Chávez, pero ni una sola bandera de España. Curioso, ¿no?. Qué decir ya de la (sempiternamente pendiente de regular) huelga que es en esencia la única y novedosa fórmula de “solución” que conocen y aplican indiscriminadamente. No es de extrañar la cada vez mayor desafección de los trabajadores, especialmente de los más jóvenes. Del futuro.

La actividad sindical ya no puede limitarse a reclamaciones abstractas de la lucha obrera o al enfrentamiento enconado con los empresarios que (ni son todos buenos ni todos malos) arriesgan su propio dinero e hipotecan su patrimonio, en muchas ocasiones, para poder desarrollar un proyecto en el que creen.

Los sindicatos, como la patronal, son necesarios. Pero ya es hora de que se modernicen. Que redimensionen sus estructuras y optimicen su funcionamiento. Que renueven a sus líderes. Que trabajen activamente y en colaboración con el resto de grupos sociales en el crecimiento y sostenibilidad del tejido productivo y la competitividad laboral en España. Que incorporen interlocutores válidos capaces de negociar con las empresas para la obtención de acuerdos de mínimos que permitan la viabilidad de éstas cuando tienen dificultades. Y sobre todo, y muy especialmente (y ya hay algunos casos admirables en esta línea) que se autofinancien para garantizar su prestigio y una verdadera independencia.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.