Header Ads

Trending
recent

Aleix Vidal-Quadras | Artur Mas, esa pluma al viento

alejo55En 2002 apareció un libro sobre el pensamiento de Artur Mas escrito por el periodista Rafael de Ribot en base a una serie de conversaciones con el actual Presidente de la Generalitat catalana, por aquel entonces Conseller en Cap del Gobierno autonómico encabezado por Jordi Pujol. La publicación de este volumen-entrevista tenía por objeto poner en conocimiento del público los planteamientos políticos del que ya se prefiguraba como el delfín del patriarca del nacionalismo. A lo largo de sus respuestas a su interlocutor, Artur Mas expresaba opiniones como las siguientes. “El concepto de independencia lo veo anticuado y un poco oxidado” o “La Corona puede ser el vínculo que dé estabilidad a un modelo de convivencia, pero también a una estructura plurinacional del Estado… En el caso de España, se está demostrando que es una fórmula que funciona” o “Cataluña puede aspirar a mantenerse en el entorno del Estado español. Sería irresponsable llevar al país hacia un camino que significara una frustración colectiva”. Y esta hermosa perla, ejemplo de sensatez y realismo: “España no es Yugoslavia. Además, entre Cataluña y España existen lazos e historia compartida como para tener muy presente este bagaje común, que se manifiesta incluso en la composición demográfica de Cataluña”.

¿Qué ha sucedido durante la última década para que un hombre moderado, lúcido y responsable se haya transformado en un subversivo alocado, dispuesto a arrastrar a su Comunidad al abismo? Si la secesión era un objetivo irresponsable y generador de frustración hace diez años, ¿por qué ahora es la gran meta del nacionalismo catalán? ¿Cuál ha sido el motivo de la metamorfosis de un gestor reposado y prudente en un dragoncillo llameante dispuesto a arrasar pueblos y cosechas con su furia destructiva? Desde 2002 hasta la fecha el Estado español ha incrementado el volumen y la significación de las transferencias de competencias a la Generalitat y en particular su participación en los principales impuestos, por no mencionar el nuevo Estatuto, que lleva los poderes de la Autonomía catalana a un límite tal que en la práctica desborda la Constitución. La explicación de esta paradoja radica en la manifiesta incompetencia y el intolerable nivel de corrupción demostrados por los partidos nacionalistas que ha desembocado en una Generalitat endeudada hasta las cejas y necesitada de la ayuda del Estado para poder pagar las nóminas de sus empleados. Este clamoroso fracaso ha producido una colérica huida hacia adelante destinada a disimular la magnitud del desastre mediante el flamear de banderas y los discursos encendidos de proclamación de una nacioncilla inventada. A Artur Mas le cuadra a la perfección la célebre aria de Rigoletto: “Arturo è mobile qual piuma al vento, muta d’accento e di pensiero”. Lo trágico es que esta pluma volandera puede provocar un destrozo de muy difícil reparación.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.