Header Ads

Trending
recent

La Junta Islámica rechaza y condena la sentencia dictada sobre el caso Najwa Mahal

Por Dazibao-Ñ-/
La Junta Islámica rechaza y condena la sentencia que avala la sanción que impuso el instituto Camilo José Cela a la joven marroquí Najwa Malha.

Majwa Malha decidió  en febrero de 2010 asistir a clase con la  cabeza cubierta con el hiyad. Sin embargo, su cambio de indumentaria entró en colisión con el Reglamento de Régimen Interior del instituto Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón, donde cursaba E.S.O, que estipulaba en su artículo 34-4: “En el interior del edificio no se permitirá el uso de gorras ni de ninguna otra prenda que cubra la cabeza”. Malha fue apercibida por el profesorado en repetidas ocasiones para que respetara las reglas de convivencia del instituto como el resto de alumnos, pero persistió en su actitud por lo que fue invitada a trasladarse a otro centro docente. Según declaró a un medio local: “El uso del hiyad es como un símbolo de sumisión a mi Dios, es una decisión personal mía, muy meditada”.

La alumna sabía que el Reglamento impedía el uso de gorras, turbantes, peinetas, barretinas, pamelas o capirotes, pero a mitad de curso quiso demostrar su sumisión a Alá exhibiendo su hiyad, y estimó que el centro docente debía adaptarse a sus caprichos muy meditados.

Los progenitores de Majwa Malha interpusieron un recurso contra la decisión del instituto de Pozuelo, que ha sido resuelto el 3 de febrero por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 32 de Madrid. Según el fallo judicial, que será recurrido, “no se vulneró la dignidad de la alumna ni tampoco se produjo una injerencia en su libertad religiosa, porque el centro actuó en cumplimiento de su reglamento, que es igual para todos”.

La Junta Islámica, ahíta y dolorida por el fallo judicial, ha hecho público en Webislam, su órgano de agitación y propaganda, un comunicado en el que afirma que la sentencia dictada en el caso Najwa Malha es injusta, ideológica e invita a reforzar la creciente islamofobia que se vive en la sociedad española. (...) “Nos solidarizamos con Najwa Malha y su familia ante lo que consideramos un retroceso en nuestras libertades y constatamos una vez más que en el cuerpo de la judicatura del Estado se adolece de una excesiva permisividad en la personalización de las visiones ideológicas que realizan algunos magistrados, sobre los derechos constitucionales..” Y añade con sorna : “Un reglamento interno no puede vulnerar los derechos fundamentales de los ciudadanos, como son  la libertad de conciencia y la libertad religiosa”...Retranca no les falta a los cuates de la Junta. Y como maestros del sarcasmo y el embuste manosean con escaso pudor el concepto de libertad religiosa, un derecho fundamental  que es negado diariamente en todos los países musulmanes a los cristianos y fieles de otras confesiones minoritarias. Sigue el comunicado con una exhortación ante el “atropello” judicial: “Todos los ciudadanos debemos unirnos e implicarnos activamente promoviendo diferentes campañas e iniciativas en forma de debate y protesta” (...) “Este tipo de sentencias solo invitan a reforzar la creciente islamofobia que se vive en la sociedad española, con el resultado de impedir una fluida convivencia entre todas las personas que  formamos parte del Estado Español”(...) Finalmente, concluye la fatua de los junteros ibéricos con un sentido “¡todos somos Najwa Malha!” y  las socorridas palabras del pastor protestante Martin Niemoeller: "Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista.... “

 

Parafraseando a Martin Niemoeller también podríamos decir: “Primero, quisieron darle el paseíllo a Salman Rushdie y a Taslima Nasreen, pero yo hice mutis porque no era escritor; después, apuñalaron a Theo Van Gogh, y yo mantuve prudente silencio porque no era cineasta; luego, intentaron liquidar a Lars Vilks y Kurt Westergaart, sin embargo, nuevamente me achanté la mui puesto que yo no había dibujado al “Profeta”...

En Webislam, el órgano de agitación y propaganda de la Junta Islámica ibérica, no es infrecuente que se defina un fallo judicial como ideológico e injusto. Por ejemplo, del filobatasuno Yusuf Galán, condenado a nueve años de prisión por la Audiencia Nacional, se afirmó en un artículo publicado en diciembre de 2011 lo siguiente:

Yusuf Galán ha sido víctima de las circunstancias, su condena no fue sino el modo mediante el cual el Estado español expresó su sumisión a la política exterior de los EEUU y su cooperación con la llamada “guerra contra el terrorismo

Sorprendentemente, en varias ocasiones se reitera en el artículo que el filobatasuno fue condenado por un “presunto” delito de integración en banda armada.

Sobre la sentencia que condenaba a unos paquistaníes por el frustrado intento de hacer volar el Metro de Barcelona se afirmó en la referida webecilla:

Hemos asistido a un juicio político. Al Estado le conviene agitar la amenaza yihadista (...) Para los que conocemos la naturaleza de la Audiencia Nacional, y sabemos cómo ha dificultado la defensa, la sentencia no ha sido una sorpresa. Y sin embargo, no ha dejado de generar indignación e impotencia (...) Impotencia por ver cómo la maquinaria del Estado funciona como una apisonadora para lograr sus objetivos, con el más absoluto desprecio a los propios fundamentos del Estado de derecho”.

Pues estos compadres, que debido a sus desvaríos vieron en el atentado del 11-S  una conspiración judaica, siguen manteniendo en su web los banners de Presidencia del Gobierno y del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, aunque echan pestes del "Estado español" y su "corrupto sistema judicial", del que han recibido con gozo y gran contento abundosas subvenciones y generosas  dádivas.

No hay comentarios:

Con la tecnología de Blogger.